Hay rotos que no tienen cosedura
No todo es suceptible de perdón, aunque la sociedad indique que perdonar es una forma de sanar y de procurar un bien propio.
Hay decepciones que te dejan en el suelo mismo.
Instantes de los que no regresas.
Situaciones donde el perdón no opera.
No hay remedio, no hay vuelta atrás, no hay paso de página.
Sin saberlo, ya eres otro, se ha gestado un antes y un después.
Haz llegado al punto de no retorno (aunque se vuelva).
Tal vez sea posible tejer otra versión de lo dañado.
Tal vez sea el momento de aceptar la imposibilidad que algunas situaciones trae.
Tal vez sea necesario salir del deseo de lo que "hubiera sido" y entrar a otro.
Hay heridas que no tapa un retazo, un parche o una curita.
Alguna vez alguien me dijo "me has roto tanto que no solo me quebraste, me volviste polvo y no hay forma de reconstruirlo" o una versión similar "yéndome para siempre te enseñaré como se toma una decisión".
Seas el herido, o seas quien hirió, habría que preguntarse si hay posibilidad de enmiendo o no, y entonces aceptar lo irreparable.