Lo nuestro lo contó el olvido
Yo hubiese dado mucho para que pudiera ser … aunque creo que di todo lo que pude dar entonces (arreglarme, esperarte, desilusionarme y creerte una y otra vez). Volver a arreglarme para quedar de nuevo vestida y como muy bien lo dice el dicho “y alborotada” . Alborotada de ilusión, de miedo, de dudas… de querer saber qué vendría después de verte.
Y volvió a pasar, la decepción que imprimen las promesas no cumplidas, la imposibilidad frente a tus ojos y con ello la frustración del fracaso, de ese que ata tus manos porque ya no depende de ti.
¡No fue, no pudo ser y no será nunca!. No hubo rumbo, no hubo camino, no hubo punto de partida y no hubo destino. Es paradójico, pero eso que fue sin serlo al fin, aún consigue atraparme ¿qué contradicción no? Lo que no fuimos tiene más historia que lo que llegamos a ser.
Hay cosas que aún queriéndolas no se quieren, me explico… la tarea para que se den no se hace, en estos caso la intención no es lo que cuenta. Lo nuestro lo contó el olvido.
Y volvió a pasar, la decepción que imprimen las promesas no cumplidas, la imposibilidad frente a tus ojos y con ello la frustración del fracaso, de ese que ata tus manos porque ya no depende de ti.
¡No fue, no pudo ser y no será nunca!. No hubo rumbo, no hubo camino, no hubo punto de partida y no hubo destino. Es paradójico, pero eso que fue sin serlo al fin, aún consigue atraparme ¿qué contradicción no? Lo que no fuimos tiene más historia que lo que llegamos a ser.
Hay cosas que aún queriéndolas no se quieren, me explico… la tarea para que se den no se hace, en estos caso la intención no es lo que cuenta. Lo nuestro lo contó el olvido.