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Una promesa atemporal

Te amaré hasta el día en que muera,
Lo sé, puedo asegurarlo porque este amor no me pertenece, yo le pertenezco a él.
A violado mi voluntad, a prostituido mi dignidad, me he rendido ante el.

Me mira y se burla de mí,
De mis intentos de alejarme de la idea de poder amarte,
Me saca la lengua cual adolescente irreverente al que no le importa herir.

Te amaré toda mi puta vida porque yo no elegí amarte, el azar te trajo a mi puerta y esa noche no había puesto seguro.
Hoy no sé si es un castigo o un premio,
Pero segura estoy de que este sentimiento no tendrá compasión de mí y sufrir será el pago a creer, que hay amores que existen sin preguntas, sin promesas, sin espacio, sin moral.
Laguna